11 jun 2010

Libre pensamiento


La hipocresía, en lo tocante a la escritura, doblega la pluma y presenta más lo que al lector apetece que lo que verdaderamente se piensa. Los condicionantes sociales inciden soberanamente en los escritores. El mismo Cervantes escribió, de soslayo, pasajes con el exclusivo ánimo del contento de la Iglesia, censora, en aquella época, de todo escrito y pensamiento.
Aún a sabiendas de que la sinceridad tiene escaso público y menor aplauso, quiero decir lo que realmente pienso. Por supuesto, sin ánimo de ofensa a pensamiento o creencia alguna.

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